skip to main |
skip to sidebar
De por vida le agradeceré al fantástico Jack Dorsey por haber creado este sitio que te permite compartir con amigos y, además, contactarte con tus héroes o ídolos. Hice mi cuenta en enero y agregué a los chicos de MCR primero. No fingiré que nunca imaginé que, un día, ellos respondieran a mis múltiples mensajes; no importando si su respuesta fuera un monosílabo como "yes" o "no" o, incluso, una grocería; solo quería corroborar que ellos se dan el tiempo para leer nuestros comentarios. Pero, la verdad, veía muy lejano que me pasara a mí; leía siempre los comentarios que le hacían a otros fans, pero yo intentaba excluirme automáticamente, porque, simplemente, no creía que me pudiera pasar.
Gerard Way me respondió en twitter y desde ese entonces creo que, haber nacido en una época repleta de chips y pantallas planas, del I-Phone y del I-Pod touch, no es solo un hecho azaroso... es una bendición. Es una de las mejores sensaciones que he sentido, una mierda muy genial que no olvidaré.
Otra cosa que de verdad me encanta de Twitter es que no consigues "amigos", como en facebook, fotolog o myspace, sino que consigues "seguidores"; lo cual es mucho más sincero y real, porque, después de todo, no porque alguien te agregue a sus contactos se convertirá en tu amigo automáticamente; eso es una mierda demasiado ridícula xd
Creo que debo admitir que internet es demasiado relevante en mi vida, por todo lo que he conocido en el ambiente, surfeando y conociendo nueva gente que, también, ha pasado de ser mi "contacto" de semenger a mi "amig@".
A mi parecer, he dado muy buenas razones para adorar Twitter y lo que llamamos como "la red".Gracias.
Veo que he escrito más de lo que me proponía. Lo siento.
Banana.
Al "concebir" un sueño, hay 2 etapas relacionadas con esta "concepción". En primer lugar, se establece una etapa de idealización, ilusión e imaginación ilimitada; nos vemos envueltos y encandilados con toda esa maravilla que se nos viene a la cabeza, con toda esa irrealidad que montamos en el escenario de nuestra mente. Creemos que podría llegar a pasar, lo deseamos y ampliamos nuestras espectativas casi al máximo. Sin embargo, luego, existe una etapa de desilusión o desencanto; todo lo que hemos llegado a imaginar, lo lejos que ha llegado nuestra mente, se convierte en una estupidez, en una mentira, y nos sentimos ridículos al haberlo considerado posible. Seguramente, luego nos deprimiremos, porque hemos dado por hecho que nuestro sueño no llegará a nada concreto.
Pero, como sea, ¿qué importan las dos etapas anteriores si, al final, nuestro sueño se ha hecho realidad? Ahora es cuando yo respondo: Nos importan menos que una mierda. Lo que deseabamos con tanta intensidad se ha convertido en algo apreciable, algo que podemos observar extasiados, algo que nos lleva a la cúspide de la felicidad y nos anestesia; no sentimos dolor ni miedo, olvidamos las desgracias y frustraciones; cuando llega ese momento, nuestro sueño hecho realidad es nuestra única verdad.
Si escribo esto es solo porque hoy desperté algo melancólica. Comencé a recordar el 24 de febrero del 2008 (día cuando uno de mis más grandes sueños de hizo realidad; vi a MCR en vivo, a solo unos cuantos efímeros metros de mí) y me sentí tan bien y, a la vez, triste, porque ese momento, esa hora y media ya pasó. A pesar de eso, ese día, se ha quedado clavado en mi corazón y, cuando lo recuedo, siento un calorcito reconfortante en él; no dejaré que se vaya de mi mente ni de ahí.Banana.