Una cosa es pelear contra la debilidad y la otra -muy diferente- es vencerla
Últimamente, he estado perdiendo la pelea contra la debilidad, lo cual es muy raro, siendo que yo siempre fui la "diosa del poder".
Bueno, la verdad no tanto así, pero siempre supe como controlar mis impulsos estando tras una pantalla de computador (porque en la vida real soy tan impulsiva que lo detesto), pero, de un día a otro, llega este individuo x que con un par de meses de conocernos me tiene totalmente dependiente (es muy vergonzoso para mí como para confesárselo a algún cercano IRL (in real life), por eso recurro al blogworld).
El individuo x se desaparece cuando quiere y por cuanto tiempo quiere, y yo siempre estoy pendiente de la red social facebook para ver si ha regresado, si tendré alguna oportunidad de volver a hablar con él como lo hacíamos antes. Siempre estoy preocupada por este individuo aunque no quiera estarlo, y lo peor es que no sé como eliminar el sentimiento de expectación y de ansiedad que me embarga. Quisiera que no me importara.
Pero, no, frente a él no me muestro de la forma que he descrito aquí. Es decir, aún tengo dignidad y es que, para mí, perder el control es ser vulnerable, y ser vulnerable es necesitar ayuda, lo cual me hiere un poco el orgullo y, por supuesto, que me hieran el orgullo me hace sentir como si me estuvieran arrancando un trozo importante de dignidad. Así que, por más dañino que sea y por más feo que suene, yo finjo que no me importa, que estoy bien con sus desaparecidas (las cuales están siempre fundamentadas, claro) y que no me cuesta nada recibirlo de vuelta (aunque ésto último es la inevitable verdad).
Me siento una esclava de esta "relación", que ya ni recuerdo cómo llegó a convertirse en eso. Éramos amigos y de pronto, puf! me dice que me ama, que soy su única amiga, pero que también tiene profundos y poderosos sentimientos románticos hacia mí. En ese instante fui tan feliz, pero ahora solo quiero decirle "bien, pues demuéstralo".
De verdad me duele que no refleje sus palabras en las acciones, porque, ¿para qué estamos con cosas?; cuando un leo quiere algo, lo hace aunque tenga mil otras cosas que hacer, y lo hace porque lo promete silenciosamente dentro de su mente y su corazón; más que un compromiso con el otro es un compromiso con uno mismo.
Espero poder seguir soportando esto. El horóscopo me ha dicho que tenga paciencia y yo no quiero rendirme, no quiero tener que sentir todas estas sensaciones y sentimientos en vano.
domingo, 27 de febrero de 2011
sábado, 26 de febrero de 2011
Ignorancia (ergo, Discriminación a las Minorías Sexuales)
“Los tiempos han cambiado”. “Estamos viviendo la era de la libre expresión”. “Somos libres de ser, decir y hacer lo que queramos”.
Son bellas las palabras, pero horrible la realidad.
Si bien el mundo ya no es el de antes, hay muchos aspectos que siguen sufriendo carencias, en los que hay gran injusticia y un individualismo que ofende y despedaza la fraternidad, la utopía religiosa del “amar al prójimo como a ti mismo”, el idealismo de que un día todos seremos capaces de ponernos en el lugar del otro y sentir lo que ellos, solo para ayudarlos a caminar por el sendero del dolor y hacer de su carga un peso más liviano.
Judíos, gente con un distinto color de piel, homosexuales. Todos ellos fueron, han sido o siguen siendo discriminados, solo por el hecho de ser diferentes.
¿Qué le hace pensar a alguien que tiene el derecho de dañar a otro ser humano, humillarlo y llevarlo al borde del colapso? Yo he encontrado la respuesta: ignorancia.
El 20% de los adolescentes que se suicidan cada año lo hacen por el profundo sufrimiento de ser disminuidos, maltratados (física y psicológicamente), humillados, excluidos y segregados, solo por el hecho de pertenecer a las minorías sexuales.
En Estados Unidos, solo durante este año 2010, 8 vidas han finalizado gatilladas por el bullying, el rango de edad se compone de adolescentes que van de los 13 a los 21 años.
Las escuelas, los políticos y la sociedad en general se tapan los oídos y los ojos, y fingen que este tipo de calamidades no existen. La Iglesia, incluso, prefiere comparar y poner al mismo nivel la pedofilia con la homosexualidad, antes que reconocer que sentir amor o atracción por alguien del mismo sexo es algo que debemos aceptar y asumir, porque no es un pecado ni una anormalidad mental, sino algo diferente a lo que la mayoría de la sociedad no está acostumbrada.
Es escandaloso pensar que solo hasta antes del año 1973 la homosexualidad seguía considerándose una enfermedad mental. Personalmente, me causa bastante indignación que aquella idea se haya contemplado como una afirmación en el pasado y que mucha gente siga pegada, estática, como en stand by, en ese pensamiento retrógrada.
La homofobia es definida, por la Real Academia Española, como “aversión obsesiva hacia las personas homosexuales.” Si me preguntan a mí la definición de homofobia, entonces yo responderé, sin pensarlo dos veces, “la homofobia es el resultado de la ignorancia, de la falta de información y el poco interés en conocer más sobre las minorías sexuales o algo distinto a lo que estamos acostumbrados, algo que se encuentra fuera de nuestra “zona cómoda” (comfort zone)”.
He escuchado y leído varias veces a varias personas decir que la homosexualidad es una opción, que tu puedes decidir si ser “desviado” (según sus propias palabras) o “normal”.
Dentro de las redes sociales es posible encontrar ejemplos de esta discriminación que nace de la falta de información, como, por ejemplo: “si eligió ser gay, entonces debe atenerse a las consecuencias que eso trae consigo”. Aquí queda bastante clara la idea tan errónea que gran parte de la población mundial concibe al hablar de homosexualidad o cualquier otra inclinación sexual de minoría.
En nuestro país, el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH), fundado en 1991, es el encargado de luchar por los derechos de la población perteneciente a las minorías sexuales LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual). En el año 2009, esta organización nacional se encargó de repartir folletos con contenido educativo a centros educacionales, con el fin de reducir esta carencia de conocimientos e información que eventualmente acarrea respuestas discriminatorias. Es realmente reconfortante saber que existe algún órgano que se preocupa de promover la tolerancia en nuestro país. Espero que con el tiempo todo siga avanzando y siga el curso correcto para que la mente y punto de vista colectivos de la sociedad abarque la aceptación y adhiera a sí el popular lema religioso del “amar al prójimo como a ti mismo” de forma genuina. Es algo necesario para nosotros como individuos y como parte de un conjunto, una comunidad, para crecer en pensamiento y en alma.
La población perteneciente a las minorías sexuales no pide un trato especial, sino una equiparación de sus derechos con los de los heterosexuales. Solo piden una vista objetiva y justa con respecto a su estilo de vida, buscan la aceptación y no tener que esconderse, que ocultar sus sentimientos en el armario debido al prejuicio y la ignorancia.
Espero estar viva para cuando la justicia se vuelva concreta y la tolerancia abarque todos los lugares más recónditos del mundo.
~
Bueno, esto es algo que escribí el año pasado para mi asignatura de lenguaje en el colegio, cuando el profesor pidió un ensayo acerca de lo que quisiésemos, así que decidí escribirlo acerca de la discriminación a las minorías sexuales, como dice el título :) Sería súper hermoso que con tan solo escribir esto las cosas cambiaran y desapareciera la discriminación/segregación, pero hay que reconocer que las palabras no bastan, sino las acciones; y no solo las de unos pocos idealistas, sino las de todo el mundo.
Son bellas las palabras, pero horrible la realidad.
Si bien el mundo ya no es el de antes, hay muchos aspectos que siguen sufriendo carencias, en los que hay gran injusticia y un individualismo que ofende y despedaza la fraternidad, la utopía religiosa del “amar al prójimo como a ti mismo”, el idealismo de que un día todos seremos capaces de ponernos en el lugar del otro y sentir lo que ellos, solo para ayudarlos a caminar por el sendero del dolor y hacer de su carga un peso más liviano.
Judíos, gente con un distinto color de piel, homosexuales. Todos ellos fueron, han sido o siguen siendo discriminados, solo por el hecho de ser diferentes.
¿Qué le hace pensar a alguien que tiene el derecho de dañar a otro ser humano, humillarlo y llevarlo al borde del colapso? Yo he encontrado la respuesta: ignorancia.
El 20% de los adolescentes que se suicidan cada año lo hacen por el profundo sufrimiento de ser disminuidos, maltratados (física y psicológicamente), humillados, excluidos y segregados, solo por el hecho de pertenecer a las minorías sexuales.
En Estados Unidos, solo durante este año 2010, 8 vidas han finalizado gatilladas por el bullying, el rango de edad se compone de adolescentes que van de los 13 a los 21 años.
Las escuelas, los políticos y la sociedad en general se tapan los oídos y los ojos, y fingen que este tipo de calamidades no existen. La Iglesia, incluso, prefiere comparar y poner al mismo nivel la pedofilia con la homosexualidad, antes que reconocer que sentir amor o atracción por alguien del mismo sexo es algo que debemos aceptar y asumir, porque no es un pecado ni una anormalidad mental, sino algo diferente a lo que la mayoría de la sociedad no está acostumbrada.
Es escandaloso pensar que solo hasta antes del año 1973 la homosexualidad seguía considerándose una enfermedad mental. Personalmente, me causa bastante indignación que aquella idea se haya contemplado como una afirmación en el pasado y que mucha gente siga pegada, estática, como en stand by, en ese pensamiento retrógrada.
La homofobia es definida, por la Real Academia Española, como “aversión obsesiva hacia las personas homosexuales.” Si me preguntan a mí la definición de homofobia, entonces yo responderé, sin pensarlo dos veces, “la homofobia es el resultado de la ignorancia, de la falta de información y el poco interés en conocer más sobre las minorías sexuales o algo distinto a lo que estamos acostumbrados, algo que se encuentra fuera de nuestra “zona cómoda” (comfort zone)”.
He escuchado y leído varias veces a varias personas decir que la homosexualidad es una opción, que tu puedes decidir si ser “desviado” (según sus propias palabras) o “normal”.
Dentro de las redes sociales es posible encontrar ejemplos de esta discriminación que nace de la falta de información, como, por ejemplo: “si eligió ser gay, entonces debe atenerse a las consecuencias que eso trae consigo”. Aquí queda bastante clara la idea tan errónea que gran parte de la población mundial concibe al hablar de homosexualidad o cualquier otra inclinación sexual de minoría.
En nuestro país, el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH), fundado en 1991, es el encargado de luchar por los derechos de la población perteneciente a las minorías sexuales LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual). En el año 2009, esta organización nacional se encargó de repartir folletos con contenido educativo a centros educacionales, con el fin de reducir esta carencia de conocimientos e información que eventualmente acarrea respuestas discriminatorias. Es realmente reconfortante saber que existe algún órgano que se preocupa de promover la tolerancia en nuestro país. Espero que con el tiempo todo siga avanzando y siga el curso correcto para que la mente y punto de vista colectivos de la sociedad abarque la aceptación y adhiera a sí el popular lema religioso del “amar al prójimo como a ti mismo” de forma genuina. Es algo necesario para nosotros como individuos y como parte de un conjunto, una comunidad, para crecer en pensamiento y en alma.
La población perteneciente a las minorías sexuales no pide un trato especial, sino una equiparación de sus derechos con los de los heterosexuales. Solo piden una vista objetiva y justa con respecto a su estilo de vida, buscan la aceptación y no tener que esconderse, que ocultar sus sentimientos en el armario debido al prejuicio y la ignorancia.
Espero estar viva para cuando la justicia se vuelva concreta y la tolerancia abarque todos los lugares más recónditos del mundo.
~
Bueno, esto es algo que escribí el año pasado para mi asignatura de lenguaje en el colegio, cuando el profesor pidió un ensayo acerca de lo que quisiésemos, así que decidí escribirlo acerca de la discriminación a las minorías sexuales, como dice el título :) Sería súper hermoso que con tan solo escribir esto las cosas cambiaran y desapareciera la discriminación/segregación, pero hay que reconocer que las palabras no bastan, sino las acciones; y no solo las de unos pocos idealistas, sino las de todo el mundo.
Escribir
Creo que hace cerca de dos años que no actualizaba este blog.
En todo este tiempo se me ocurrió más de una vez eliminar la cuenta y olvidarme de blogspot, pero nunca lo hice (además de no querer hacerlo, olvidé la clave muchas veces).
Comencé a revisar algunos blogs interesantes y me di cuenta que me gusta escribir y que últimamente solo lo he hecho cuando escribo fanfiction o comentarios para quienes escriben fanfiction, así que me dije "¿por qué no crear algo real, hablar de cualquier cosa y ser totalmente libre al hacerlo?"
Y este fue el resultado; yo, aquí, escribiendo acerca de lo que significa escribir (por lo menos para mí).
ESCRIBIR
(Del lat. scribĕre).
1. tr. Representar las palabras o las ideas con letras u otros signos trazados en papel u otra superficie.
2. tr. Componer libros, discursos, etc. U. t. c. intr.
3. tr. Comunicar a alguien por escrito algo. U. t. c. intr.
Siendo ésta la definición para la palabra escribir de la Real Academia Española (RAE) -me pareció importante ponerla aquí para otorgar más formalidad-, la mía es mucho más subjetiva e idealista. Pero éste es mi blog, y puedo escribir la primera mierda que se me venga en gana :)
ESCRIBIR
Cuando pienso en escribir, pienso en comunicar, en transmitir una idea, un sentimiento, una verdad a quien quiera conocerla. La libertad es esencial en mi definición, al igual que la eliminación/erradicación de todos los prejucios, dando paso solo a perjuicios fundamentados.
Para mí, escribir, es ser yo misma con todos mis conocimientos, verdades, mentiras, pensamientos e ideas y voltear todo aquello (que, básicamente, soy yo) en un papel, usando un lápiz como puente entre la imaginación y la realidad, o, en el caso de la Wide World Web (WWW), usando mis propios dedos golpeando los botones del teclado.
Cuando escribo me siento importante, siento que tengo la habilidad de crear algo y sentirme orgullosa de ello, siento que tengo el control y que mi imaginación puede llegar más allá de las paredes de mi mente, que puedo desatarla y enseñársela a quien quiera conocerla (al menos, en una pequeña fracción).
Me encanta escribir, porque es como conocerme a mí misma a través de lo que escribo, es como acercarse a comprender lo que pienso, mis ideas y lo que éstas pueden llegar a convertirse.
Amo la libertad que hay en el escribir; no hay restricciones. Puedo escribir acerca de lo que quiera con las palabras que quiera (y aquí debo citar la "Oda al Caldillo de Congrio" y la "Oda a la cebolla" del famoso y respetado Pablo Neruda). Podría escribir un texto lleno de grocerías y nadie podría enviarme a la cárcel por ello. Podría escribir textos completos en idiomas inventados y nadie tendría el derecho de criticarme negativamente. En fin, puedo escribir lo que quiera porque el poder de la escritura lo tenemos todos y nadie nos lo puede quitar.
En el proceso de la escritura la imaginación y la memoria se confunden.
» Adelaida García Morales
En todo este tiempo se me ocurrió más de una vez eliminar la cuenta y olvidarme de blogspot, pero nunca lo hice (además de no querer hacerlo, olvidé la clave muchas veces).
Comencé a revisar algunos blogs interesantes y me di cuenta que me gusta escribir y que últimamente solo lo he hecho cuando escribo fanfiction o comentarios para quienes escriben fanfiction, así que me dije "¿por qué no crear algo real, hablar de cualquier cosa y ser totalmente libre al hacerlo?"
Y este fue el resultado; yo, aquí, escribiendo acerca de lo que significa escribir (por lo menos para mí).
ESCRIBIR
(Del lat. scribĕre).
1. tr. Representar las palabras o las ideas con letras u otros signos trazados en papel u otra superficie.
2. tr. Componer libros, discursos, etc. U. t. c. intr.
3. tr. Comunicar a alguien por escrito algo. U. t. c. intr.
Siendo ésta la definición para la palabra escribir de la Real Academia Española (RAE) -me pareció importante ponerla aquí para otorgar más formalidad-, la mía es mucho más subjetiva e idealista. Pero éste es mi blog, y puedo escribir la primera mierda que se me venga en gana :)
ESCRIBIR
Cuando pienso en escribir, pienso en comunicar, en transmitir una idea, un sentimiento, una verdad a quien quiera conocerla. La libertad es esencial en mi definición, al igual que la eliminación/erradicación de todos los prejucios, dando paso solo a perjuicios fundamentados.
Para mí, escribir, es ser yo misma con todos mis conocimientos, verdades, mentiras, pensamientos e ideas y voltear todo aquello (que, básicamente, soy yo) en un papel, usando un lápiz como puente entre la imaginación y la realidad, o, en el caso de la Wide World Web (WWW), usando mis propios dedos golpeando los botones del teclado.
Cuando escribo me siento importante, siento que tengo la habilidad de crear algo y sentirme orgullosa de ello, siento que tengo el control y que mi imaginación puede llegar más allá de las paredes de mi mente, que puedo desatarla y enseñársela a quien quiera conocerla (al menos, en una pequeña fracción).
Me encanta escribir, porque es como conocerme a mí misma a través de lo que escribo, es como acercarse a comprender lo que pienso, mis ideas y lo que éstas pueden llegar a convertirse.
Amo la libertad que hay en el escribir; no hay restricciones. Puedo escribir acerca de lo que quiera con las palabras que quiera (y aquí debo citar la "Oda al Caldillo de Congrio" y la "Oda a la cebolla" del famoso y respetado Pablo Neruda). Podría escribir un texto lleno de grocerías y nadie podría enviarme a la cárcel por ello. Podría escribir textos completos en idiomas inventados y nadie tendría el derecho de criticarme negativamente. En fin, puedo escribir lo que quiera porque el poder de la escritura lo tenemos todos y nadie nos lo puede quitar.
En el proceso de la escritura la imaginación y la memoria se confunden.
» Adelaida García Morales
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